Hoy sobre las ocho menos cuarto de la mañana, me ha llamado Sergio para decirme que estaba con el perro en la calle y que poco antes había empezado a llover un poco pero que ya estaba totalmente cerrado y que no tenía pinta que parase en toda la mañana.
La verdad es que tal y como ha discurrido la semana me ha valido de escusa para no salir. He mirado por la ventana y al ver que estaba lloviendo he puesto en el blog que no salía y me he vuelto a la cama. Tenía un montón de sueño acumulado de esta semana y no me he despertado luego hasta las once de la mañana. He visto que el suelo estaba totalmente seco e incluso se veía algunos rayos de sol. En fin, que siempre pasa.



