El sábado desde primera hora de la mañana no me apetecía nada salir con la bici. He de decir que he salido por obligación, mas que nada porque nos espera una buena con la Pedales de León.
Nada mas llegar tenemos el aperitivo que nos ha preparado Manolo. Una vuelta de locura a la que al día siguiente hay que unir la Pedales de León, con todo lo que lleva. La suerte es que no tenemos prisa para hacer las etapas, pero seguro que se hacen laaaargas, así que o entreno un poco o me fundo a la mínima.



