Un buen desayuno, con sus hidratos de carbono adecuados, no hará aumentar directamente tus depósitos de glucógeno muscular. Sobre todo si previamente, en comidas anteriores, te has preocupado en comer adecuadamente. Pero indirectamente, sí evitará que el glucógeno muscular comience a utilizarse. Todo ello debido a que un buen desayuno completará los depósitos de glucógeno hepático y estos también cuenta a la hora de pedalear.
Principalmente debes preocuparte por el tipo de carbohidratos que debes escoger y la cantidad de los mismos que debes añadir. Muchas veces no es tan importante el escoger lo adecuado, sino evitar escoger lo inadecuado.


