Este lunes subí al Vivero para satisfacer una curiosidad que tenía desde hace tiempo. Quería saber que se mejora o que se puede empeorar con una bicicleta de Enduro. El domingo le pedí a Pepe que me dejara la Specialized Enduro que Pedro Maestre le había dejado y ver qué tal se me da eso del Enduro. La ruta iba a ser sencilla porque el día no estaba para alegrías y aunque al final no llovió nada, aunque sí que la tarde se puso algo fea. De un gris plomizo lo suficientemente fea como para poder creer que en un momento dado podía caer a calderos, como han sufrido Josean, Fernan y Goyo en sus propias carnes este verano.
Three from Hell
Hace 5 años